Corría el año 2006, cuando delante de un auditorio, un economista se preparaba para hacer su ponencia en la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional. Dicho economista empezó a hacer una serie de predicciones que incluían una probable crisis bancaria, la crisis del petróleo y una fuerte recesión, la más grande desde la Gran Depresión. Alertó además que la burbuja hipotecaria en los Estados Unidos, estaba a punto de explotar. Sus postulados fueron tomados con burla, escepticismo y generó algunas críticas.
Para agosto de 2007, cuando se desató la crisis de las hipotecas, este profesor de Economía en la Stern School of Business de la Universidad de Nueva York ya había sido reivindicado. Volvió a la asamblea del Fondo Monetario Internacional en septiembre de 2007, y dio un segundo discurso en el que predijo que una creciente crisis de solvencia afectaría a cada sector del sistema financiero. En esa oportunidad, nadie rió.
Estamos hablando de Nouriel Roubini, el llamado Nostradamus o gurú de la crisis financiera, quien gracias a sus acertadas predicciones sobre la economía mundial, pasó a ser el hombre de moda en la crisis y en una referencia constante para los economistas.
Nouriel Roubini nació el 29 de marzo de 1959 en Estambul, Turquía. Cuando tenía dos años, su familia, de procedencia judío-iraní, se estableció en Teherán, Irán. Posteriormente se trasladó a vivir a Italia, donde cursó estudios de economía en la prestigiosa Bocconi de Milán. Su doctorado en economía internacional, lo obtuvo en la Universidad de Harvard. En la actualidad es ciudadano de los Estados Unidos.
Nouriel Roubini ha desempeñado diversas funciones en el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, fue asesor de la Casa Blanca, docente en la Universidad de Yale y actualmente es profesor de economía en la Escuela de Negocios Stern, de la Universidad de Nueva York. También es presidente de RGE Monitor, una firma de consultoría dedicada al análisis financiero.
Nouriel Roubini ganó notoriedad por sus acertadas predicciones sobre la recesión global detonada por la Crisis de las hipotecas subprime, por lo cual ganó el apelativo de “Dr. Doom” (Doctor Catástrofe).
De ser un académico poco conocido, pasó a recibir invitaciones para brindar conferencias ante instituciones tan influyentes como el Congreso de los Estados Unidos y el Foro Económico Mundial en Davos.
También es autor del libro titulado "Bailouts or Bail-ins?" que habla sobre crisis financieras en economías emergente.
Actualmente es uno de los economistas más relevantes del mundo ya que todos quieren saber qué opina, cómo se sale y hasta cuando se extenderá la crisis financiera.
Roubini continúa haciendo sus análisis de la crisis, y prevé que lo peor aun está por venir. El economista asegura que “nos encontramos en la burbuja inmobiliaria más grave desde la Gran Depresión, los consumidores no pueden gastar más dinero ni ahorrar”.
Tampoco cree en una posible recuperación en 2009. Más bien asegura que la recesión mundial durará al menos dos años.
El Gobierno de EE.UU. ya lleva gastados 500.000 millones de dólares en rescates con esta crisis, y Roubini estima que la cuenta final rondará entre un billón y dos billones de dólares.
Roubini cree que la Reserva Federal ahora sólo puede aspirar a limitar daños, pero no a evitar una recesión importante. "Sus herramientas son inútiles, atacan el problema de la liquidez, pero no el de la solvencia", explica. Insiste además en la necesidad de garantizar temporalmente todos los depósitos bancarios, inyectar más liquidez en el sistema financiero y corporativo, recapitalizar los bancos viables e incluso nacionalizar parte de ellos.
Para agosto de 2007, cuando se desató la crisis de las hipotecas, este profesor de Economía en la Stern School of Business de la Universidad de Nueva York ya había sido reivindicado. Volvió a la asamblea del Fondo Monetario Internacional en septiembre de 2007, y dio un segundo discurso en el que predijo que una creciente crisis de solvencia afectaría a cada sector del sistema financiero. En esa oportunidad, nadie rió.
Estamos hablando de Nouriel Roubini, el llamado Nostradamus o gurú de la crisis financiera, quien gracias a sus acertadas predicciones sobre la economía mundial, pasó a ser el hombre de moda en la crisis y en una referencia constante para los economistas.
Nouriel Roubini nació el 29 de marzo de 1959 en Estambul, Turquía. Cuando tenía dos años, su familia, de procedencia judío-iraní, se estableció en Teherán, Irán. Posteriormente se trasladó a vivir a Italia, donde cursó estudios de economía en la prestigiosa Bocconi de Milán. Su doctorado en economía internacional, lo obtuvo en la Universidad de Harvard. En la actualidad es ciudadano de los Estados Unidos.
Nouriel Roubini ha desempeñado diversas funciones en el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, fue asesor de la Casa Blanca, docente en la Universidad de Yale y actualmente es profesor de economía en la Escuela de Negocios Stern, de la Universidad de Nueva York. También es presidente de RGE Monitor, una firma de consultoría dedicada al análisis financiero.
Nouriel Roubini ganó notoriedad por sus acertadas predicciones sobre la recesión global detonada por la Crisis de las hipotecas subprime, por lo cual ganó el apelativo de “Dr. Doom” (Doctor Catástrofe).
De ser un académico poco conocido, pasó a recibir invitaciones para brindar conferencias ante instituciones tan influyentes como el Congreso de los Estados Unidos y el Foro Económico Mundial en Davos.
También es autor del libro titulado "Bailouts or Bail-ins?" que habla sobre crisis financieras en economías emergente.
Actualmente es uno de los economistas más relevantes del mundo ya que todos quieren saber qué opina, cómo se sale y hasta cuando se extenderá la crisis financiera.
Roubini continúa haciendo sus análisis de la crisis, y prevé que lo peor aun está por venir. El economista asegura que “nos encontramos en la burbuja inmobiliaria más grave desde la Gran Depresión, los consumidores no pueden gastar más dinero ni ahorrar”.
Tampoco cree en una posible recuperación en 2009. Más bien asegura que la recesión mundial durará al menos dos años.
El Gobierno de EE.UU. ya lleva gastados 500.000 millones de dólares en rescates con esta crisis, y Roubini estima que la cuenta final rondará entre un billón y dos billones de dólares.
Roubini cree que la Reserva Federal ahora sólo puede aspirar a limitar daños, pero no a evitar una recesión importante. "Sus herramientas son inútiles, atacan el problema de la liquidez, pero no el de la solvencia", explica. Insiste además en la necesidad de garantizar temporalmente todos los depósitos bancarios, inyectar más liquidez en el sistema financiero y corporativo, recapitalizar los bancos viables e incluso nacionalizar parte de ellos.
