Las pirámides como se dijo anteriormente son un sistema financiero que juega con las expectativas de sus inversionistas, ya que este carácter (las expectativas) son una parte básica en las inversiones (principio económico), pues el principal llamativo que poseen son su gran rentabilidad, generada en poco tiempo; incluso algunas de ellas ofrecen a dichos inversionistas una rentabilidad superior al 100 por ciento, a cambio que estos incluyan a más personas en la pirámide y/o inversión.
En la actualidad se han desarrollado varios tipos de pirámides, las cuales se clasifican en dos clases principalmente las cuales a pesar de sus diferencias, especialmente radicales en las “ganancias generadas” poseen la gran mayoría de sus principios iguales; estos tipos de pirámides son:
• Pirámide cerradas o de esquema de ponzi: este tipo de pirámide se basa en la captación de dinero con propósitos de inversión, la cual durante el desarrollo de la pirámide nunca es realizada, a fin que dichos recursos sean empleados para beneficiar a los miembros y/o inversionistas que se encuentran en la cumbre de la misma; no obstante estos rendimientos solo se otorgan a los miembros superiores, dejando sin liquides ni rentabilidad a los miembros más inferiores. Cabe notar que dicha pirámide ofrece rentabilidad de 150 % a 300 % lo cual se muestra como un “excelente” medio fraudulento para invertir; sin embargo dichos rendimientos no son comparables con los generados por las pirámides abiertas
• Pirámides abiertas o células de abundancia: estas pirámides basan su funcionamiento en la captación masiva de dineros directamente inyectados de la inversión externa, con el propósito de subsanar el pago de rendimientos a los miembros ubicados en los niveles superiores, dejando a la incertidumbre financiera a los niveles medios y bajos de la pirámide, puesto que estos solo reciben los rendimientos en ciertas ocasiones. Un aspecto muy interesante a mencionar acerca de este tipo de pirámide, es su capacidad de generar rendimientos de un 800 % hasta un 10.000%, lo cual se muestra como un elevadísimo ingreso para la entidad que realice este tipo de actividad. Cabe notar que estas pirámides son aquellas donde sus participantes se dan por bien enterados de la actividad financiera en la que se encuentran, por ello no deberían sentirse engañados al terminar la misma, sin embargo el crecimiento desmesurado de este tipo de pirámide se da por el desconocimiento y resultados que traerá al final esta actividad, especialmente para los inversionistas que se encuentran en la base de la misma.
Por otra parte, el funcionamiento de la pirámide es algo realmente sencillo y efectivo, pues este solo se basa en la adecuación de inversionistas por parte de otros inversionistas y así sucesivamente, hasta llegar a un punto donde la inversión es tal, que la empresa o persona cierra, desaparece o liquida para solo rendir financieramente a los miembros superiores, dejando de lado, y por ende significando una perdida total para los inversionistas de bajo puesto en la pirámide.
