Las acciones son inversiones de capital social que representan una porción de una empresa, cuyo conjunto total de acciones constituyen su capital. Quien posee una acción es dueño del porcentaje esa acción representa de una empresa.
Una compañía emite acciones para establecer su capital inicial o para pagar otras actividades.
Existen dos tipos de acciones principales y son las comunes y las preferenciales.
Las acciones comunes constituyen la forma más básica de participación en el capital de una compañía y, generalmente, les confieren a los accionistas el derecho a votar con respecto a temas importantes y un porcentaje de participación en el capital, dependiendo de la ganancia de la compañía. Por su parte las acciones preferenciales no tienen la opción de voto pero sus propietarios reciben dividendos en momentos y cantidades específicas.
A pesar de que pueden llegar a ser volátiles, las acciones son una forma popular de inversión, esto se debe a que históricamente han proporcionado un mayor rendimiento comparando con otros valores. Al comprar acciones las personas esperan que el precio por acción aumente y de ese modo obtener buenas ganancias al venderla o que las acciones generen buenos ingresos en la forma de dividendos.
Los riesgos y el rendimiento de las acciones varían dependiendo de la economía, la situación política, el desempeño de la compañía y otros factores del mercado.
Aunque no todas las acciones tienen las mismas características ni existe un patrón único, se pueden clasificar en algunas categorías aceptadas comúnmente.
Están las llamadas selectas y que en inglés son conocidas como Blue Chips. Estas son muy apreciadas por su estabilidad en la Bolsa de New York y se trata de compañías financieramente sólidas y por lo general de larga data, que a lo largo del tiempo han mostrado sostenida estabilidad y rendimiento y que han pagado dividendos a sus accionistas no sólo durante los buenos tiempos, sino también en los malos. Entre ellas están General Electric, IBM, Procter & Gamble, Exxon, Citigroup, Alcoa y Dupont.
También están las acciones de crecimiento o growth stocks, que corresponden a compañías que se identifican por su gran potencial de crecimiento para el futuro. Estas compañías tienden a reinvertir las ganancias obtenidas con vista a una mayor expansión futura, por lo que no suelen pagar dividendos o lo hacen en muy poca cantidad. El precio de estas acciones en el mercado puede fluctuar con rapidez, más que el de otros valores.
Las acciones cíclicas se definen por el hecho de que las ganancias de estas compañías tienden a variar en determinadas épocas. Entre éstas figuran aquellas cuyos precios suben cuando se está en presencia de un período económico favorable, y descienden cuando ocurre a la inversa. omo ejemplos de acciones cíclicas pueden citarse los de US Steel e International Paper, y de no cíclicas Procter & Gamble y Coca Cola. Por su parte las speculative stocks o acciones especulativas, son aquellas en las que, como su nombre lo indica, suelen invertir aquellos que especulan con la volatilidad de esos valores en el mercado.
Las acciones que son relativamente estables durante épocas en que el mercado declina, son por ejemplo las compañías productoras de alimentos, los fabricantes de medicinas y las de servicios públicos, pues en tiempos de recesión sufren menos.
